martes, 17 de febrero de 2015

Motricidad fina

Un aspecto muy importante a trabajar durante Educación Infantil es el de la motricidad fina.

Ésta se define como el tipo de motricidad que permite realizar movimientos pequeños y muy precisos. Requieren de una buena coordinación óculo-manual, la cual, se trabaja en muchas de las actividades que voy a exponer en esta entrada.

El desarrollo de la motricidad fina y la coordinación óculo-manual es un paso previo a la escritura: un niño/a no está preparado para comenzar con este proceso si antes no tiene una buena adquisición de estos dos elementos.

Muchas de las actividades que realizamos en nuestra aula están dirigidas a desarrollar estas habilidades, aunque suelen ir acompañados de otros objetivos. Por ejemplo: cuando ponemos el mandilón. Durante el primer trimestre les ayudaba a poner y abotonar el mandilón, ahora son ellos solos quienes lo hacen, a veces con un poco de ayuda. El hecho de abotonarse los ayuda a desarrollar la motricidad fina y su autonomía personal.

Otras veces trabajamos en el aula con todo tipo de materiales. Normalmente dedicamos a ello un tiempo después del trabajo individual.

Todas estas actividades están elaboradas con material muy sencillo que se puede utilizar en las casas:

Manipular construcciones: al mismo tiempo que trabajamos la motricidad fina se pueden proponer otras actividades: juego libre, clasificar por colores, proponer algún tipo de construcción determinada...


Otro tipo de construcciones que utilizamos en clase son unos conejitos que se pueden enganchar por distintos lados. Con éstas, además, fortalecemos la fuerza de los dedos y las manos, ya que tienen que hacer fuerza para engancharlos y desengancharlos:


Una actividad que les gusta mucho y que hace que estén muy concentrados es la siguiente: en un pedazo de plastilina pinchamos un palito de pincho moruno, en unos recipientes reparto trocitos de pajitas cortadas y tienen que insertarlas dentro de los palitos hasta llegar arriba. Cada vez que terminan con un palo les pongo otro en la plastilina. 


Otra tarea que les encanta y que nos ayuda a desarrollar la motricidad fina es algo tan simple como explotar plástico de burbujas:


Un recurso muy interesante en este tema son las pinzas. Las de plástico son más fáciles de abrir que las de madera, para las que necesitan tener más fuerza. Podemos trabajar con las pinzas de distintas formas:

En unas cartulinas de colores plastificadas ponemos las pinzas por los lados. Se puede hacer de forma libre, clasificando por colores (en cada cartulina colocar las pinzas de su color) o poner números en las cartulinas y poner tantas pinzas como indique el número. Esta última variante todavía no la llevamos a cabo en clase:


Con las pinzas, además de contribuir a desarrollar la motricidad fina podemos, de paso, realizar actividades de lógica - matemática como las ya descritas o la que vemos a continuación: series de dos colores con pinzas. En unas plantillas plastificadas tenemos que realizar la serie que nos indican los colores de los recuadros que están abajo:


Otra actividad que empezamos a trabajar a partir del cuento "Un libro" de Hervé Tullet (podéis ver las actividades que hicimos clickando aquí) es enroscar y desenroscar tapones en un panel. Pueden ponerlos como quieran: siguiendo una serie, ordenados por filas, desordenados... Aunque este material ya se lo presenté hace tiempo, siempre que pueden lo cogen y se pasan un buen rato entretenidos:


Ya veis qué materiales tan simples y cuánto jugo que les puede sacar. Por supuesto, que todas las actividades de expresión plástica en las que usamos témperas y plastilina además de otros materiales, contribuyen a desarrollar estas destrezas. Pero aquí quería enseñaros en concreto estas actividades tan sencillas pero que son muy importantes. 

A continuación os dejo una serie de actividades para desarrollar la motricidad fina tanto en el cole como en casa (fuente:  www.familiaycole.com , Jesús Jarque):

Apretar con fuerza una pelotita en la mano.  
Modelar con arcilla o con plastilina.  
Recoger objetos pequeños (botones, fichas, garbanzos) con los dedos e introducirlos en una botella. Aplastar bolitas de papel o de plastilina.  
Hacer bolitas de papel o de plastilina.
Pulsar teclas con todos los dedos.  
Trocear papeles: cada vez más pequeños.  
Adivinar objetos con los ojos tapados, solo con el tacto.  
Pinchar chinchetas de colores sobre un corcho.  
Picar con un punzón.  
Despegar gomets o pegatinas y pegarlas en una hoja. 
Reproducir construcciones realizadas con bloques.  
Abrir y cerrar tarros o botellas.  
Meter cuentas en una cuerda o cinta.  
Pasar páginas de un libro, una a una.    
Pasar un lápiz con una cinta atada por agujeros hechos en cartón, como si estuviera cosiendo. Colorear: con pintura de dedos, con ceras, rotuladores gruesos o con lápices si es capaz.  
Dibujar trazos marcados con puntitos.
Juegos como pianos musicales, xilófonos, ensartables…

1 comentario:

  1. Carolina Pazos Suarez17 de febrero de 2015, 14:37

    Mira que trabajan estos niños y se les ve encantados como disfrutan.Intentaremos también trabajar en casa.

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